sábado, 25 de octubre de 2014

Mitos deconstruidos: Ío y Argos


La belleza inmaculada es una vaca mirada por cien ojos;
pero cien ojos no son toda la humanidad.
 

 
 
 
 

viernes, 24 de octubre de 2014

Mitos deconstruidos: Thor


La disciplina de los soldados hace estallar las tormentas.
La educación es inútil en el bando de los gigantes.



jueves, 23 de octubre de 2014

Mitos deconstruidos: ¿Eco o las Parcas?


No siempre hablo a veces trazo
itinerarios no siempre escucho
sino rara vez hilvano generalmente
quien me conoce sabe que no existo
quien me ama no tolera mi olvido.

miércoles, 22 de octubre de 2014

Mitos deconstruidos: La caja de Pandora

He estado atrapado en tu esperanza.
–Completada por los dones de los dioses–
Cómo atravesó mi curiosidad no sé.



1)Yo como mal de la humanidad, atrapado en la caja de mi cuerpo: mi cuerpo es tu esperanza o tu esperanza es mi prisión y mi pasado.
2)Las divinidades para completar las fisuras y resquicios de la metáfora.
3)Juego con "porque atravesaste". La mirada que atraviesa, que certifica la realidad de un hueco, vacío, falta, por la que se cuela el otro. Curiosidad, ignorancia.

martes, 21 de octubre de 2014

El hombre ve al dictado de los ojos de la mujer

Irradias laberintos de una sola línea y hacia atrás, Ariadna. Teseo, bruto romano, no supo domesticar su propia libertad.

lunes, 20 de octubre de 2014

Instantáneas de amor

El amor nos permite conocer el tiempo.
El no saber de amor condena al sujeto
a la eternidad, que es una prisión.

Experimento 1: Pongamos a Narciso delante de su prisión. Con amor, Narciso convierte su eterna prisión en un río. Y se mueve hacia la muerte.

Experimento 2: Pongamos a Eco delante de su amor. Puro amor, su prisión desaparece. Puro instante del objeto amado. Efímero.

Experimento 3: Pongamos a Dafne en opuesto al amor. Se vuelve inmóvil madera por clemencia de su padre, un río. Eternamente recuerda a los que imperan: “eres mortal”.

Experimento 4: Pongamos a Apolo delante de su amor. Puro movimiento, su prisión al mínimo de un dardo, de un rayo de luz o de una herida de muerte. Apolo es un beso de veneno y de cura, y destello de la razón. El dios que persigue a la mujer y a la gran serpiente. Y el que desconcierta el saber con sus oráculos.