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domingo, 3 de enero de 2016

Transfiguración v7

"y en tanto se repite el sentimiento"

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Pero es que se habla más de Eco que de los dioses.


(Contrarreloj, 23 de julio de 2015
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miércoles, 30 de diciembre de 2015

Transfiguración v5

"Quiere besar el agua y no se atreve
con tanto meditar"

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Narciso es sólo la descripción de la tensión
en la superficie del agua.


(Contrarreloj, 23 de julio de 2015
+
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viernes, 25 de diciembre de 2015

Anticipación

Corren rumores // (desde muchas fuentes) de que hubo 
una vez un narcisismo // sin espejo y no era, 
por tanto, eso. // Un narcisismo 
sin río ni constancia // que devolviera          su 
rostro imperturbable en devenir.
Un narcisismo sin mirada y sin objeto.
Lo pertinente 

a Narciso es su indomable 

sordera. El no estar 
dispuesto a saberse

imagen repetida

o variante y enamorarse 
de un sí mismo siempre
como el eco original.

jueves, 24 de diciembre de 2015

Eco invisible, Narciso mudo

NARCISO NO IMAGINA A ECO

La tragedia es intermitente. La obsesión
está perforada por punzones de olvido,
está troceada en collages sin rumbo.
Cada trocito se imagina continuo,
no concibe el agujero, mucho menos
el corte. No se imagina ni único, sino
que cada fragmento es el mismo fluido
con la misma y tan importante imagen.
Él y el mundo son el mismo río sin risa
de la no conocida tragedia.
 


ECO NO ECUCHA A NARCISO

Quien habla balbucea los requiebros de un río.
Moriría por decir
que sus palabras son suyas.
Moriría por decir
que sus ideas son suyas.
Sentimientos sinceros y míos hasta la muerte.
Sensaciones sinceras y mías hasta la muerte.
Quien habla balbucea los requiebros de un río
y si se ahora no será culpa del agua:
será el aire que canta y se arrulla con celos. 


domingo, 20 de diciembre de 2015

El narcisismo se va con sólo tocar el agua

Dime, fluido no newtoniano,
qué leches pasa con el aire.

Susurra y susurra y no da
como el río mi fiel retrato.

Se me ocurrió tocar el líquido
de mi rostro y todo acabó.

Algo de aire o monstruo vi
en el toque mi rostro y todo.

Me levanto y acabo, suelto,
me derrumbo y vuelvo: dime

Por qué apenas soy
el matiz y el efecto
que produje o produzco
en tanto tú, mi límite,

que me defines.


sábado, 19 de diciembre de 2015

Pigmalión

El hombre se sienta   roto ante su máquina.   Quieto la contempla.
Con paciencia teje,   sin saber funciona,   y a veces la odia.
Respira y palpita:   su respiración   ocupa el paisaje,
de su pulso brotan   y revolucionan   los gritos, los pueblos.
Retoca al dictado   de lo que acontece.   Casi es un abrazo,
un gesto. Un instante   tiembla entre sus dedos:   sabe que su máquina
es un reflejo en un río.
Y pronto se apagará. 



Mi memoria me dice (me fabrica, fabrica de mí) que este poema fue compuesto en torno a la imagen de The imitation game, película que proyectaban en salas por esas fechas en Córdoba. 
Esta imagen me conmovió especialmente.


Otra influencia latente pudiera ser la canción "Machine" de Regina Spector en su disco Far; cuya letra aún no me he molestado en entender del todo.

lunes, 17 de noviembre de 2014

Beso o fuego robado

Esperabas que la Belleza te salvara.
Cuando es la imagen de tu propia
estructura delirante. El momento
inquieto ya pasó. Te prestó su eco.




El beso es un gesto narcisita de espejo compartido.
El beso, efímero, ideal de confirmación, no rellena sino que incendia
el hueco.
El tiempo es el goce de la pérdida.
El beso es un goce de boca, de lengua-je, de tiempo, de pérdida.
Un beso es el eco de otro beso.
La belleza es la percepción (cualquiera) en estado de beso.
La salvación es una idea, su función es el castigo.
Se cree en la Belleza, como un don de-para la esperanza.
La salvación es el delirio de la amenaza sentida como beso.
Ni siquiera la imagen propia es de nuestra propiedad. Origen prestado, imposible de devolver. Final prestado, imposible de devolver. 
El momento: Peter Pan, ¿qué sabe de besos?

jueves, 13 de noviembre de 2014

Reflejos y Ecos

Los hombres quietos ven
pasar los paisajes.
Su narcisismo no cambia.
Afortunadamente no lo es todo.
_

Se miraba en río aun en los días de lluvia.
Repetía las palabras incluso del trueno.
_

Acaso no sabe decir otra cosa.
Ignorantes no ven más allá de la escucha.
_

Y vienen mis obsesiones al rescate.
Otra vez corre la espera de nada.
Y vienen mis obsesiones al rescate.
_

El misterio de que el río no se lleve mi imagen.
Y el viento en cambio se lleva mi voz.
_

Qué vas a grabar en silencio en el agua.
Cualquier cosa que digas te la mostraré:
y quedará
contigo cuando te vayas.
_

El río es peligroso y amante, pasajero
como un brazo enorme que abraza.
Besa por completo.
El aire en la montaña aspira soledad.
Tiempo detenido. Todo distancia.
Y algo falta.
_

Te ama en los abismos.
Te ignora corriente.
En la imagen se detiene,
y en la palabra se olvida
de sí mismo: él debería
ser un río y ella
aire montaña.
_

Te ignorarás por siempre: es el río quien te imagina.
Eco te conoce apenas un instante
siempre que hablas. Imagen salpicada de ecos
que se evaden. Palabra mojada en un silencio
que fluye
que golpea
constante.
_

Despertar y encontrarlo todo en su sitio
excepto uno mismo.





jueves, 23 de octubre de 2014

Mitos deconstruidos: ¿Eco o las Parcas?


No siempre hablo a veces trazo
itinerarios no siempre escucho
sino rara vez hilvano generalmente
quien me conoce sabe que no existo
quien me ama no tolera mi olvido.

lunes, 20 de octubre de 2014

Instantáneas de amor

El amor nos permite conocer el tiempo.
El no saber de amor condena al sujeto
a la eternidad, que es una prisión.

Experimento 1: Pongamos a Narciso delante de su prisión. Con amor, Narciso convierte su eterna prisión en un río. Y se mueve hacia la muerte.

Experimento 2: Pongamos a Eco delante de su amor. Puro amor, su prisión desaparece. Puro instante del objeto amado. Efímero.

Experimento 3: Pongamos a Dafne en opuesto al amor. Se vuelve inmóvil madera por clemencia de su padre, un río. Eternamente recuerda a los que imperan: “eres mortal”.

Experimento 4: Pongamos a Apolo delante de su amor. Puro movimiento, su prisión al mínimo de un dardo, de un rayo de luz o de una herida de muerte. Apolo es un beso de veneno y de cura, y destello de la razón. El dios que persigue a la mujer y a la gran serpiente. Y el que desconcierta el saber con sus oráculos.

sábado, 18 de octubre de 2014

Eco no mira. Narciso no habla.

Porque si Narciso hablara,
qué diría sino un eco de Eco.
Y qué está viendo Eco, sino
la misma mirada de Narciso;
pero nos dice que Narciso no escucha,
pura mirada, ni habla, y a Eco
la imaginamos sin mirada, pura palabra.
Ay, hermoso lector, no bastaba
con besarte.







martes, 14 de octubre de 2014

Pensamiento enunciado

Pimienta nuestras ideas para Saturno.


*Interesante salto después de divagar la exégesis del poema de Narciso.
Las ideas son sólo especias para el devenir del pensamiento.
Sobre las que se levantará la economía humana. Y se harán reinas. *
(11 de octubre de 2014)

domingo, 12 de octubre de 2014

Narcisismo-Lenguaje Eco-Yo

El sentimiento es Narciso
y su pura demanda de expectación
instante, por instante, por instante.
Pero por alguna razón, sólo se habla
del eco, aséptico y nada más.
No tiene sentido, cuando esta escisión
ha estado siempre cosida por un río.


(Puertas abiertas, septiembre de 2012)

*Sentimiento y sensación exigen alguna consumación, están faltos; pero eso pudiera ser mera ilusión, estructura misma de la sensación o el sentimiento.
Así “uno” se percibe a sí mismo volcado sobre un objeto. Cada sensación reclama su objeto y configura su “uno”-yo.
El lenguaje y su lógica se perciben, se sienten. Los enunciados nos toman; somos su eco. Las lógicas nos toman, somos su eco; porque los enunciados del lenguaje llegan como objetos previos a la percepción o al sentimiento. Y no es así, los enunciados y sus lógicas exigen alguna consumación, están faltos en nuestra propia enunciación. Estamos convencidos de un sentido ilusorio; creemos ser el sentido que se vuelca en el objeto, creemos ser los propietarios de esos sentimientos-sensaciones generados por los enunciados.
Buscamos en el otro cuando habla la continuidad, la convicción, de un solo enunciado. No nos imaginamos ecos troceados; no nos conformamos con enunciados inconexos en el otro. *

*Creo recordar que cuando lo escribí pensaba en los tres (y no dos) elementos del mito: Narciso, Eco y el río.
Parece que esta vez descartaba la idea de mirada.
Narcisismo vinculado con la vivencia. Sentimiento e instante. Molecular.
Eco vinculada al lenguaje, la razón, la lógica, la copia.
Según el poema, se apunta la posibilidad de que el lenguaje sólo se mueva en el eco, separado de la vivencia (¿así en mí?).
El río es el devenir. Une en el poema a eco y narciso, la vivencia del instante y la copia del lenguaje. El río cambiante sostiene la imagen única de Narciso. El río se lleva en su corriente ecos sucesivos de esa imagen.
Según el poema este apunte no tiene sentido. No hay unidad en las sucesivos rostros que propone el río para Narciso. El sentido es un narciso sentimental. La escisión y la unidad son ilusiones no incompatibles sobre el mismo objeto-yo.
Me fijo en la ironía de los encabalgamientos (y su enredo monemático):
-Pero por alguna razón, sólo se habla-
-No tiene sentido, cuando esta escisión-*

*No son explicaciones de lo dicho. Intento recuperar qué me hacía decir eso así. La claridad parece mostrar un sentido dado: eso es ilusorio. Este escribir algo escondido mío me obliga a sucesivas reconstrucciones arqueológicas de qué se está diciendo. La memoria no me pertenece a mí, sino al poema. Lo que no pueda recuperar, está perdido. Lo que pueda generar, ahí está.*

(11 de octubre de 2014)

viernes, 29 de agosto de 2014

Eco como medida de las cosas

Cualquier objeto del mundo se mira en ti como espejo.
Pero eres como un río que nunca se (repite) desdobla.


sábado, 2 de agosto de 2014

Eco y Narciso

–Sabías que era falso, pero
no quisiste decírmelo a tiempo.
–A tiempo.



*¿Es una converación imaginaria de Eco? Porque sabemos que Narciso no escucha, obnubilado por la imagen de sí mismo gozando por el río de sus ojos*
*Dado que la naturaleza de Eco es la de una chivata, ese reproche imaginario podría estar puesto en boca de Hera, y no cómo parece en boca de Narciso -cuyo hablar es un mero ahogarse en su propia imagen- ni siquiera en boca de la imagen de Narciso en el río*
*Eco puede alucinar y hablar sola, repitiéndose las palabras que cree sonar en boca de otros, lo único que desde fuera podríamos oír. Sus ecos son la selección de su alucinación a través de ¿nuestras? propias palabras*

sábado, 28 de junio de 2014

(Eco y Narciso)

Y luego esas virutillas / que siempre, van por ahí /
hablando de narcisos / alejándose como ondas /
de los centros del impacto.


domingo, 22 de junio de 2014

Variaciones sobre Eco y Narciso

Sólo en vosotras consuelo que viajáis
lejos sin salir de aquí,
hasta quién sabe qué sentir o qué pensar.
Rehén fui del aplauso íntimo, secreto
de mi nítida, clara, amargura
          y su silencio.
 

—

Extrañas multitudes que invaden
tu admirada eudaimonía,
se te escapan en gestos de fertilidad,
rebosando tu denostada felicidad
hasta hacer de ti un nuevo extraño.

—

MOLINOS

Un jirón de ti discute
la curva formada por el deseo
dejado por otro al girar entre el empuje
de las aguas. Sólo
un jirón de ti y no tú
mismo y tu historia ahogándose
en la turba de los ríos
impasible.

—

Una ignorancia firme y tus veras
insistirán los vórtices que ingenuos
luchan por permanecer en tu ignorancia
al tiempo que se desliza fluida la corriente.

—

DOLOR, MITO, MOVIMIENTO

Cuando el entendimiento estorbe
las turbulencias derivadas de tus palabras.

—

A borbotones
el eco
se vengaba
de Narciso.

—